"África. Hace cien mil años. La cazadora acechaba agazapada entre la hierba, las orejas pegadas al cráneo, el cuerpo tenso y listo para saltar. A escasa distancia, varios humanos buscaban raíces y semillas, ajenos a los ojos ambarinos que los observaban. Pese a su corpulencia y el tamaño de sus músculos, la cazadora era un animal lento. A diferencia de sus competidores, los leones y leopardos, criaturas raudas que perseguían a sus presas, el felino de dentadura afilada se veía obligado a esperar y coger a su presa por sorpresa. Por ello, permaneció inmóvil entre la hierba amarronada, observando y esperando mientras su presa se acercaba sin albergar sospecha alguna". Así comienza el libro "El amuleto" de Barbara Wood. No lo leí, pero ya habrá oportunidad de probarlo.
Aprovechen a hacer click en la imagen porque tiene buena definición. Lindo fondo para una pantalla. Yo no puedo.
6 comentarios:
El problema es que hay que ver lo que pinchan esos pastitos...
Lo que no te mata te fortalece.
¿Sirve de muestra la imagen?
Más que agazapada esta casi mimetizada con el terreno, a primer golpe de ojo no se descubre el tremendo animal que ahí se oculta... Qué sabia es la naturaleza, dotando a las leonas de instintos tan habilidosos...
Yo solo veo yuyos.
Una verdadera leona. Y el que quiere celeste...que se banque que lo pinchen los pastitos, che!
Muy buena elección de texto e imagen, como de costumbre, cuervexxx.
divina, sí
pero lo más fuerte es esa depilación! aaaggghhh
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