Como estupefacta lo veo acercándose a mi cual torbellino, no llego a montar efectiva defensa. Las pobres defensas que puse se vulneraron en un beso.
Uno, y otro, y otro
…y ya no hubo resistencia.
Esa es la parte que no me reprocho.
Esa es la parte de las delicias, de los petit fours, de las delicatessen
Los besos.