Chicas

"Es la chica más linda de la fiesta, tiene pelo castaño y unos bucles hermosos. Sentada sola en la escalera, podría ser la única imagen rescatada de un sueño. La descubro al seguir la mirada de Romi, quien la admira a través del humo de su propio faso. Una chica triste, me dice. Por un instante, nos miramos las tres.
Se sienta junto a nosotras en el sillón y se lamenta que a estas horas ya se haya terminado el buen alcohol y sólo circule cerveza en botellas de plástico. Romi le ofrece una seca. La chica mantiene el humo dentro su boca durante unos segundos, antes de volver a hablar.
Su novio estaba abrazado al inodoro hace alrededor de una hora y en este momento nadie sabe dónde está ni con quién se fue. Es demasiada la gente y demasiado berreta el alcohol que quedó; el porro que en ese momento compartimos las tres parece ser lo único que vale la pena esa noche. Varios fasos se encienden, uno detrás del otro, para pasar por nuestras tres bocas en orden aleatorio. Nos relajamos totalmente. De repente, me siento más seductora y más linda. Romi se cruza de piernas y veo sus ligas negras. Descubro a la chica mirándome mientras me detengo en la lencería de Romi. Sus ojos se clavan en los míos. Se me acerca y me toca la cara. La miro. Romi se acaricia las ligas y chupa el faso con los labios bien apretados. La chica nos pregunta en qué barrio tenemos el depto y le digo que es “acá, cerca”, aunque en realidad, está del otro lado de la capital."

Sacado de acá.

5 comentarios:

JuliánFayolle dijo...

Y el tipo abrazado al inodoro. Gustos son gustos.

La Ruiva dijo...

Viste? Mirá lo que se perdió. Las chicas se divirtieron igual sin el, parece.

Zippo dijo...

El alcohol berreta, los inodoros seductores y la cantidad de gente, invitan a escaparse.Bien por las chicas.

Blanc// dijo...

que buen relato!! gracias Ruiva!!!

Anónimo dijo...

Al fin che!!!!