
"La posibilidad de sentir vergüenza está siempre presente en nuestras relaciones con los demás. Ese sentimiento puede advertirle a una persona que se retire de una relación y que trate de entender lo que ha estado mal, La experiencia de la vergüenza incluso puede forzar a alguien a cuestionar el valor de mantener una relación. Por ejemplo, si cada vez que una mujer se encuentra con alguien y esa persona le provoca sentimientos de vergüenza, debe reconocer que la relación está fundamentalmente dañada. Las relaciones que giran al rededor de la vergüenza son enfermizas; las que no pueden transformarse en relaciones basadas en el respeto y la dignidad mutuas deben ser interrumpidas por conveniencia de ambas partes*."
*: en este caso, con ambas partes se refiera a la señorita por un lado y al resto del mundo por el otro (NdCH*2)
*2: Nota del Chorro.
El texto completo.
Ahora que soy un luchador de los derechos de autor me veo en la obligación de citar al autor de la imagen: NO TENGO LA MAS PUTA IDEA.
7 comentarios:
A ése lo conozco. Suele ser el autor de todos mis aforismos (?)
si, si.
Yo en vez de vergüenza, veo solamente un baile meneadito.
Yo evité relaciones por ponerme colorada cada vez que lo veía.
Por eso, no porque no me dieran bola, eh.
Rubia: vamos a formar un grupo terapeútico para que se te vaya la verguenza.
Cuervo, me ayuda?
No, me da vergüenza.
Tonto! jajajaja!
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