Pisale la cabeza



"- ¡Pero pisale la cabeza a ese conchudo! --saltó de pronto Antonio corriendo también hacia Lalita--. ¡Siempre el mismo hijo de puta, ese!
Allí Chalo pensó que el conflicto se generalizaría.
- ¡Antonio! ¡Antonio! --trato de pararlo el Negro.
- ¡Agarralo! ¡Agarralo, Pedro!
- ¡Hijo de mil putas, la otra vez hiciste lo mismo! --recordaba Antonio, medio estrangulado por un brazo de Pedro, las venas del cuello a punto de estallar, la cara roja como una brasa.
- ¿Qué querés vos? ¿Qué querés vos? --Lalita se volvió hacia Antonio, estirando el mentón hacia adelante. Dos de ellos lo agarraron de la camiseta y otro de la cintura.
- ¡Te hacés mucho el gallito porque nuncan te han puesto una buena quema!
- ¡Aflojá, Lalita, no seas boludo!
- ¡Te echan, pelotudo, te van a echar!
- ¿Qué querés vos? ¿Qué querés negrito villero y la concha de tu madre?
- ¡Tito! ¡Paralo, carajo, paralo!
- ¡Cortala, cinco, no te metás que es peor!
- ¡Pará, Mario, pará!
- ¡Te voy a reventar, la concha de tu madre! --Pascual se había zafado de los que lo contenían y corría en un movimiento semicircular hacia su enemigo tratando de eludir los nuevos componedores que se le interponían. Chalo se dejo caer sentado sobre el césped sin llegar a entender demasiado bien como se podía armar semejante quilombo cuando incluso algunos no habían llegado siquiera a tocar la pelota (como él). Miró al dos de ellos y enarcó las cejas en señal de complicidad.
- ¿Podés creer, vos? --dijo el otro, parado en el círculo central y acomodándose los huevos. Escupió a un costado.
Prácticamente todos los muchachos, sin olvidar al tío del Perita (fiel y único hincha del "Olimpia") se habían metido en la cancha y estaban separando a los beligerantes. Eran dos grupos que se movilizaban en bloque, hacia atrás o hacia adelante, correlativos unos con otros, como dos arañas negras y deformes, de acuerdo a los impulsos mas o menos homicidas de los contendientes.
- ¡Vos me vas a venir seguro a enseñar a jugar al fútbol, sorete! --la seguía Lalita--. ¡Seguro que vos me vas a venir a enseñar!
- ¡No te enloquesá, Lalita! ¡No te enloquesá! --repetía una voz aguda, desde afuera, como un sonsonete..."

Fragmento de este cuento de Fontanarrosa. Muchos creen que el 19 de Julio debería ser el día del amigo como homenaje a Fontanarrosa, recordando el día que murió. A mi me da lo mismo porque todos los días es el día del amigo, blablabla, patatín patatán, etc.

Me olvidé de aclarar que la foto me la envió la rubia.

7 comentarios:

Karito La Cordobesa dijo...

Aia aia aia... No pude seguir leyendo, esa foto me da mucho dolor ajeno.

Muack muack, hay que tratar bien al nene.

(Feliz Día, Cuervito. Abrazo grande)

JuliánFayolle dijo...

Gracias Karo.
Igualemte.
Unas noches atrás anduve por el fifidubio y no te encontré, tonta.

Cassandra Cross dijo...

Aia!

La Ruiva dijo...

Eso debe doler como la p*ta madre.
Muy bueno el fragmento, yo lo leí.

Feliz Dia Cuervito

B dijo...

todavía no me recupero de la imágen...sé que voy a leer el texto, pero aún no puedo.

rusita dijo...

¿fifidubio? por que lugares andan ustedes? acá en mi pueblo no hay fifideesos. O no se. Claro, no se lo que son, asi que no se si hay... ay... ay, eso debe doler.

Zeithgeist dijo...

ay.. me dolio a mi la foto, y eso q no tengo pito