A corazón abierto



EN 1953, John Gibbon -doctor de Philadelphia- fue el
primer hombre en la historia de la Medicina que mantuvo viva a una joven paciente a la que paró su corazón con el fin de reparar una comunicación interauricular y, tras finalizar la intervención, pudo devolverle sus latidos.
Había logrado que una máquina, la extracorpórea, localizada a pocos metros de la mesa de quirófano hiciera de corazón, bombeando la sangre de la paciente. Su
éxito -fruto de años de trabajo e intentos frustrados- animó un año después a otros científicos como Lillehei, de la Universidad de Minnesota, a realizar cirugía cardiaca en la que la extracorpórea se convirtió en la fuente de vida
de los pacientes. Y hoy, cuando han pasado 40 años desde que Gibbon «mirara» a Dios a los ojos, las operaciones a corazón abierto son un procedimiento habitual en la mayoría de los hospitales occidentales.

El corazón me lo cedió la rubia.

9 comentarios:

B dijo...

"todo un poema!"

es de la rubia???
qué afortunada!

con un corazón así se puede conquistar el mundo.

JuliánFayolle dijo...

No se nada. No pregunté.

Karito La Cordobesa dijo...

Estás a puro corazón ultimamente.

Bonita foto.

The Bug dijo...

Ay dios, en este momento me dejaría guiar sólo por corazonadas.

La Ruiva dijo...

Ehh noo paráaa que yo no te cedí nada. Ese corazón no es mio. Es de otra mas romántica que yo, que anda cediendo corazones a los fotógrafos asi como asi.

B dijo...

La Rubia: si yo tuviera uno así, no se lo mezquinaría a un fotógrafo para que lo retrate (acordate que con los años se marchita, mejor sacarle fotos cuando está en la Flor de la edad)
cada vez que lo veo pienso lo mismo: un poema.

Mar dijo...

Corazón, corazón que le has hecho a mi corazón...

Eso canta la chica debajo del agua, por eso las burbujas.

Capitan de su calle dijo...

Ah rubia...menos mal. Por un momento pense que habia desbarrancado.
El texto me hizo acordar a Favaloro y el tema del by pass que es sacar un pedazo de otro lado y ponerlo ahi en el corazon,como para emparcharlo.
Como atarlo con alambre.
Que grosso era favaloro, pero que argentino no?


Volvi a los comentarios Cuervo, que gusto saludarlo :)

JuliánFayolle dijo...

Que tal Pablo.
Yo leo su blog. No comento porque no se me ocurre nada más original que "¡buenísimo!"