
"Según cuenta la leyenda, Cleopatra lamió a más de cien nobles romanos en el transcurso de una orgía. Para los chinos el sexo oral era el camino a la iluminación mientras que la “esencia” del Yang no se perdiera".
A la foto me la mandó la rubia.
El texto es una curiosidad que encontré por ahí. Me intriga cómo se hará para que no se pierda la esencia del Yang.
También recordé otra entrada de este blog con un video que merece ser visto. Alguno se lo debe haber perdido. Mirelón.
7 comentarios:
En serio? Capa Cleopatra, con razón me cae tan bien.
Que tendrás que hacer para perder la escencia del Yang, me pregunto yo.
Es genial esa foto.
Mi yang no se preocupa por perder su esencia. Ahora, una vez que la largó, ¿qué se hace? ¿se pone en un taper? ¿vale tragar la esencia (yo paso)?
Consulta técnica, acá hay de esas máquinas que sacan esas fotos así en cuadros?
Acá en mi pueblo lo único que hay es un señor que tiene una máquina con fuelle y como flash usa un puñado de pólvora.
Allá, en la gran urbe, no se.
¿Se le ocurrió algo, tibu?
yo lo único que te digo ("yo esto, yo lo otro") es que me chupa un huevo la esencia del yang: llega el momento de usar las peores artes para que largue y ya, compañero. que una es sólo una débil mujer, qué hostias.
besitos
Lo de la chupada de huevo puede funcionar, vea.
"El camino a la iluminación"... De quién?
Cuello ortopédico para Cleopatra, sinior.
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