
Los planos contrapicados -de abajo a arriba- nos colocan en una posición psicológica de inferioridad respecto al sujeto fotografiado, siendo realmente útil para reforzar la imagen de superioridad en algunos retratos. Hay que tener cuidado que la papada no provoque pliegues antiestéticos que puedan estropear la toma.
2. El principal problema del picado aparece cuando necesitamos una mirada directa a la cámara. Al bajar el cuello, se producen antiestéticos pliegues de la papada, desmereciendo enormemente la pose del 'modelo'.
Forzando el contrapicado hasta el máximo -colocando la cámara justo encima del sujeto- logramos un plano nadir. La utilidad de este punto de vista ha sido muy cuestionada pues ciertamente no es fácil encontrarse con una situación en la que éste sea adecuado. Podemos emplearlo para generar una efectiva perspectiva en tomas arquitectónicas o para capturar ampliamente la bóveda celestial . Utilizarlo con personas es francamente difícil pues se requiere un suelo transparente -o la ausencia del mismo. El efecto de superioridad se eleva a su máximo exponente.
4 comentarios:
La moraleja es que siempre hay que usar ropa interior.
O no, dependiendo el efecto que se le quiera dar a la foto... Y al fotógrafo.
Hablando de fotógrafos: mañana empieza la serie "fotógrafos rompepelotas" en este mismo blog, a la misma hora.
A lo mejor la serie dura dos capítulos, vamos a ver como anda el rating.
Ups, creo que le quedó corta la remerita a la chica.
las contrapicadas son mis preferidas (en fotos, esta claro)
Juegos de poder que se dice.
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