Psique era feliz hasta que sus hermanas la convencieron de ver a Cupido. Tan pronto como ella lo vió, Cupido la castigó abandonándola. Su castillo y sus jardines desaparecieron tambien. Psique se encontró sola en un campo abierto sin señales de nadie más, ni de Cupido. Desesperada buscando a su amor, fue hasta el templo de Venus. Deseosa de destruirla, la diosa del amor le dió una serie de condiciones, cada una más dificil y peligrosa que la anterior.
Como última instrucción, le había dado una pequeña caja, y le había dicho que la llevara al mundo submarino. Tenía que llevar un poco de belleza a Proserpina, la esposa de Plutón, y la misma había sido puesta en la caja. Durante su viaje, le fueron dados consejos para burlar los peligros. Psique estaba advertida de que no debía abrirla, pero la tentación la venció y abrió la caja. Y en lugar de encontrar belleza, encontró un profundo sueño que parecía la muerte.
Cupido encontró a su esposa en el suelo. Retiró el sueño mortal de su cuerpo y lo puso de nuevo en la caja. Cupido la perdonó, al igual que Venus. Los dioses, conmovidos por el amor de Psique hacia Cupido, la convirtieron en una diosa.
Hoy en día, Cupido y sus flechas se han convertido en el más popular de los símbolos del amor, y el amor es frecuentemente simbolizado como dos corazones atravezados con una flecha: la flecha de Cupido.

(Regalito para las niñas del blog)
4 comentarios:
Jajajaja!
Volvió la inspitación poco sutil.
Buscaron justo el modelo con la flecha chanfleada para el lado correcto, parece...
Che, todavía no aparecieron las mujeres para comentar este post?
Me extraña.
Ta bien que soy casada, Zippo, pero no es para que me ande tratando de hombre.
No habrás vuelto con los gustos medio cambiados de Brasil y usás a las señoritas como excusa, vos?
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