
Al contemplarla, nos sentimos empujados a olvidar que estamos frente a una estatua. La belleza sobrenatural supera la riqueza artística, pues más que la hermosura humana, está retratada la perfección del Divino Salvador.
Ah, y la cosa esa que está haciendo está bastante bien, creo.
2 comentarios:
Si, zafa.
*envidia*
Wenísimo :-)
No, el coso ese que está haciendo es deplorable. Sólo entiendo el otro arte.
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