Este anfibio de fina piel que a mucha gente le parece una rana es el Sapo de Espuelas (Pelobates cultripes). Su nombre no es por nada, pues dispone de unas espuelas a modo de pequeñas palas o espolones en las patas traseras con las que puede cavar en el suelo para enterrarse mientras espera que la lluvia humedezca la tierra y le avise de que fuera las condiciones son aptas para sus actividades.

El ejemplar de la imagen fue sacado a finales del verano pasado de un aljibe en Valmadrid, donde había quedado atrapado después de acudir al lugar en busca de agua.
Perdón, me equivoqué de imagen.
Era esta:

9 comentarios:
¿Anda el feed ahora?
Ay, no es suficiente el dolor de la depilación que me venís con ese filo. Cuánto dolor, cuánto.
No si no duele eso. No que no?
PD: Sip, ahora lo pude agregar.
¡Andó!
¡Aloyuyo!
Ya me parecía que te habías equivocado de imagen, lo de arriba es un cortapizzas, ¿no?
querido!!!! que contraste!!!
Venía bien arriba y me encuentro con el sapo este...
Me afetó. Te digo...me afetó.
Pues da gustito bien usada.
El sapito es mono.
un sapo!!! adoro los sapos!!!
me lo prestás? de quién es la foto?
adoro los sapos!
besos mil
¿De quién es la foto?
No lo sapo.
(El chiste es bueno. Lo que pasa es que equivoqué el target. Un chico de 3 hubiese sonreído).
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