
“Largamente he permanecido mirando mis largas piernas,
con ternura infinita y curiosa, con mi acostumbrada pasión,
como si hubieran sido las piernas de una mujer divina
profundamente sumida en el abismo de mi tórax:
y es que, la verdad, cuando el tiempo, el tiempo pasa,
sobre la tierra, sobre el techo, sobre mi impura cabeza,
y pasa, el tiempo pasa, y en mi lecho no siento de noche que
una mujer está respirando, durmiendo desnuda y a mi lado,
entonces, extrañas, oscuras cosas toman el lugar de la ausente,
viciosos, melancólicos pensamientos
siembran pesadas posibilidades en mi dormitorio,
y así, pues, miro mis piernas como si pertenecieran a otro cuerpo:
lo enteramente substancial, sin complicado contenido
de sentidos o tráqueas o intestinos o ganglios:
nada, sino lo puro, lo dulce y espeso de mi propia vida,
nada, sino la forma y el volumen existiendo,
guardando la vida, sin embargo de una manera completa”…
Así comienza el poema "Ritual de mis piernas" de Pablo Neruda.
Es un regalo para laRubiaa en agradecimiento a sus colaboraciones. Le sigo debiendo.
6 comentarios:
Ay cuervo, como te quiero.
Gracias a vos por el arte y la buena onda.
Neruda es increíble!
:)
Este post me gustó mucho.
Y si... hay que estar medio tarado para comentarse a si mismo.
jajajaja oiga! Se puede estar contento con la obra. le salió bien, hay que admitirlo.
Hermosas piernas, hermoso texto de Neruda (como le ssssale de ffffacil!!!)
Y hermosa y acertada dedicatoria a la rubiaa, que desde hace tiempo merecia homenaje a la blogonauta.
Gracias totales muchachos!
No sé si con estas piernas me he quedado a medias o a cuadritos...
Y las dedicatorias para los comentaristas que estamos (casi) siempre?????
Para cuando un numerito del agradecido?
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