Gustos son gustos


En una entrevista reciente, realizada en Alemania a propósito de la aparición de "Historia de la belleza", Umberto Eco fue consultado acerca de sus preferencias estéticas en materia de mujeres. "¿A quién encuentra más bella: a la Venus de Milo o a la Mona Lisa?", le preguntaron. "Yo no saldría a cenar con ninguna de ellas", respondió Eco. "La Venus es demasiado musculosa y la Mona Lisa podría ser un travesti".

Si Eco -hombre culto, de gustos tan exquisitos como variados- pudiera elegir, cenaría a la luz de las velas con Uta von Naumburg, una señora del siglo doce, cuya escultura da la bienvenida a los turistas en la catedral de Naumburg, en Alemania. Esa dama, que es realmente bellísima, tiene cautivado al intelectual italiano "por la gracia que irradia, por el óvalo de su cara, por su mirada que se pierde en la distancia".

2 comentarios:

gabrielaa. dijo...

la Venus de Milo no tiene con qué "cenar" !!!

JuliánFayolle dijo...

Pero debe ser lindo darle de comer en la boca haciendo el avioncito.