
De acuerdo a la ciencia que estudia los besos: FILEMATOLOGÍA, los registros más antiguos del beso datan del año 2500 A.C. en la India.
En la segunda mitad del siglo IV A.C., los griegos sólo permitían besos en la boca entre padres, hijos, hermanos o amigos muy próximos.
En el Renacimiento, los besos en la boca eran una forma muy común de saludar.
En el siglo XV, los nobles franceses podían besar a cualquier mujer que desearan. Y en Italia, si un hombre besaba a una doncella en público, estaba obligado a casarse con ella de inmediato.
Durante la Revolución Industrial se prohibió besarse en público, pero en los años 60 la gente se rebeló y en el movimiento hippie volvieron a besarse en público.
En Inglaterra, se acostumbraba que al llegar a casa de alguien, el visitante besara al anfitrión, a su mujer, a todos los hijos y hasta a las mascotas.
En Escocia, el padre besaba los labios de la novia al final de la ceremonia de casamiento y la felicidad conyugal dependía de esa bendición en forma de beso. Después, en la fiesta, la novia debía circular entre los invitados y besar a todos los hombres en la boca, a cambio de algo de dinero (algo así como lo que ahora se hace con la zapatilla, solo que la novia no tiene que andar besando a nadie, a menos que quiera correr el riesgo de que ese mismo día le pidan el divorcio).
Hoy es el día del amigo. Acá hay uno que quiere recibir besos.
Después llamamos a un flematólogo para que lo estudie.Bueh...